El hincha de Independiente volvió a ser feliz. Y con motivos genuinos.- Después de los muy malos partidos contra Gimnasia y contra Huracán, Independiente no solamente volvió a la victoria ante Rosario Central, sino que logró esa conquista jugando mucho mejor que el rival.- Y además, por primera vez en el año (y desde incluso varios meses del año anterior) volvió a ganar y a convertir un gol (!) en el Majestuoso Estadio Libertadores de América Ricardo Enrique Bochini. Y no es poco para la multitud que, fiel a su costumbre, copó el estadio, sea cual sea la posición de Independiente en la tabla o su nivel de juego. Claro que no es poca cosa.
Carlos Tevez, tras el empate con sabor a derrota ante Huracán, se mostró ante la prensa fastidioso, molesto y hasta caprichoso cuando había dicho de mantener a Quiñones en el equipo "cuanto más lo critiquen más lo voy a poner".- Pero por suerte, luego de la reflexión, llegó la cordura, y el técnico decidió aceptar lo que indicaba el sentido común y sacar del equipo al ecuatoriano. Aunque en la conferencia de prensa post partido haya dicho que lo sacó "para preservarlo", lo cierto es que el ingreso como titular de Neves le dió otro nivel al medio campo, sumándole la dinámica de Saltita González, aunque para su ingreso haya sido necesario sacrificar a un delantero y jugar con Avalos como única punta.- También a último momento vimos que Damián Perez pudo jugar pese al criminal codazo recibido en el Tomás A. Ducó, y fue pieza clave. El otro cambio fue en ingreso de Alex Luna por el suspendido Toloza, y finalmente, la vuelta a la titularidad de Mancuello, que iba a logar volver a marcar luego de tantos años (2015).-


















