jueves, 19 de junio de 2014

Contexto electoral violento

Es realmente preocupante advertir, a simple vista, el alto grado de violencia que se genera en el proceso electoral de Independiente.- Hay candidatos que denuncian bajarse de proyectos por haber sido amenazados de muerte, otros que dicen haber sido advertidos sobre presuntos incumplimientos impositivos (siempre y cuando su orientación sea contraria a la finalidad del Gobierno Nacional) , trasciende también que hubo agresiones y golpes de puño en la integración de las listas,  un ex presidente sumamente incapaz deja entreveer que la causa de su renuncia son intimidaciones que su familia recibió, empresarios que temen por la integridad de sus comercios, etc.- Realmente, muchos signos de violencia, que enturbian el proceso electoral.- Desde ya, no significa esto que todas estas denuncias tengan real fundamento.- Solamente apuntar que son muchas y coincidentes.- Lamentablemente, el ingreso a los clubes de la manipulación política es inexorable (no sólo ocurre en Independiente) y esta es una de sus consecuencias. 
Veo que muchos, supuestamente "horrorizados" por la integración de las listas electorales, están pidiendo al socio que "vote en blanco" o no concurra a votar.- Yo le pregunto a estas personas, quien sería el presidente de Independiente si todos le hacen caso. ¿El Toti Rios? ¿Pepé Santoro, bombero de mil incendios como DT, asumiría como dirigente? ¿Quizá los militares? ¿quien?
Por suerte eso no ocurrirá, ya que mi decisión es votar y hacerlo positivamente, es decir, por alguna de las listas que se presenten. Por lo menos, un voto habrá, y no hace falta ninguna mayoría especial o mínimo electoral para ungir a un presidente.
Veremos que pasa con la integración definitiva de las listas, ya que, más allá de que hay tres presentadas (como todos sabemos, se trata de Agrupación Independente, Lista Roja y Movimiento Independiente) todavía puede pasar cualquier cosa, desde sumarse una cuarta lista vía amparo judicial (¿Juventud Independiente con Javier Mazza?) o también modificarse la integración de las actuales, inclusive con cambio en la figura presidenciable. Por ahora, hay que esperar.