viernes, 23 de enero de 2015

Almirón: “El nombre de Montenegro tiene mucho más peso que el mío”


Almirón: “El nombre de Montenegro tiene mucho más peso que el mío”

Independiente
“Yo me quiero quedar mucho tiempo en Independiente”, dice en una charla a fondo con Clarín el técnico, en la que no le escapa a las consecuencias de prescindir del Rolfi. También habla del estilo del equipo y del grupo.


Por Nahuel Lanzillota para  CLARIN 23-1-15


Camina sonriente por el lobby del hotel que funciona como búnker de la pretemporada de Independiente en Pilar. Después del almuerzo, Jorge Almirón cancela la siesta para conversar a solas con Clarín. Se lo nota entusiasmado. Lo dice: “Estoy muy conforme con los chicos que se van sumando y también con los que estuvieron en el proceso anterior. Ver cómo se están entrenando todos me motiva”. La timidez le pinta un perfil de tipo serio, sin muchas ganas de socializar. Sin embargo, ese no es el verdadero Almirón. Cuando la confianza se lo permite, queda al descubierto su simpatía por las charlas de café sin relojear la hora. Habrá sumado para su buen humor el hecho de que haya dejado atrás el conflicto con Daniel Montenegro, quien sigue con la Reserva en Villa Domínico mientras arregla su salida. Pero, eso no le impide al técnico tocar ese tema y todos los temas de la agenda del Diablo.
-Buscás traer jugadores que conocés: Lucero, Rodríguez, Aquino... ¿Por qué? ¿Te da mayor seguridad?-Saben cómo trabajo y yo sé cómo son. Es una ventaja, pero no quiere decir que van a rendir. Ojalá que sí. Estoy seguro de que el club recuperará la inversión que hizo con ellos. Tienen que entender que esta es la oportunidad de sus vidas.
-¿Qué te falta?-Un volante por derecha, para que haya alternativas y se potencie el equipo. También un central.
-¿Ya sabés cómo vas a jugar?-Más o menos. Los chicos que venían jugando tienen la prioridad en estos partidos iniciales y dependerá del nivel que muestren para mantenerse. Si no, probaremos con alternativas. Hay que armar un equipo base y mantenerlo.
-¿Vas a seguir yendo al frente, aunque a veces queden expuestos?-Sí, porque es mi manera de sentir el fútbol. Este club que representamos lo siente así. Históricamente, Independiente tuvo equipos que jugaban bien al fútbol. Las convicciones no las negocio, más allá de la flexibilidad que pueda existir en determinadas situaciones. No voy a cambiar nunca mi manera de pensar el juego.
-A veces quedan demasiado desnudos en el fondo. ¿Eso se puede solucionar o es la forma de jugar?-Esto no deja de ser un juego dinámico y se cometen errores. Un pase puede salir mal... Son los riesgos que se corre. Se puede mejorar.
-El goleador del equipo es Mancuello. ¿Preocupa la falta de gol de los delanteros?-No. Fue responsabilidad mía. Muchas veces jugamos con dos extremos y un solo punta. Entonces dependemos de los desbordes y de que la pelota le llegue al nueve entre los dos centrales. Otras jugamos con dos delanteros. Fui cambiando y el jugador necesita continuidad, sobre todo el delantero.
-La salida de Montenegro fue un impacto. ¿Cómo quedó el vestuario?-No ha cambiado. La convivencia siempre fue buena. No me meto en el mundo del plantel. Los líderes surgen por decantación y yo charlo con ellos, que manejan el vestuario. Confío en ellos porque son líderes positivos y quieren crecer.
-¿Fue una de las decisiones más fuertes de tu carrera como DT?-Fue una decisión difícil por los nombres propios. En Independiente, el nombre Montenegro tiene mucho más peso que el mío. Pero, yo tengo que tomar decisiones por el equipo. Me podía haber quedado tranquilo y seguir igual, pero no soy así.
-¿Eras consciente de la repercusión que se iba generar?-Sí, pero no dudé. Las decisiones que tomé en mi vida siempre fueron para crecer. Uno no tiene la intención de lastimar a nadie. A mí como jugador me pasó.
-¿Y en ese momento lo entendiste?-No, uno se enoja. En Morelia estuve mucho tiempo y cuando me tocó salir no lo entendía. Pero, con el tiempo pude darme cuenta.
-¿Rolfi va a entenderlo con el tiempo?-Hablo de mí. Cada uno es diferente. Yo en ese momento estaba muy dolido. Hice autocrítica y me di cuenta de que yo ya no era el mismo tipo que había llegado al club con hambre. Teniendo un nombre, hacía menos de lo que se esperaba de mí. Cuando uno es un jugador importante y reconocido tiene que estar atento a todos los detalles porque tiene más obligaciones.
-La forma no fue la mejor. Hubo desprolijidades.-Sí, de todos. Fue una decisión consensuada con la dirigencia que no fue informada de la manera adecuada. Lo asumimos todos.
-¿Pensaste en renunciar, es cierto?-Jamás pasó por mi cabeza irme. Los directivos se movieron bien y están apoyando. Yo me quiero quedar mucho tiempo en Independiente. Espero que se den los resultados para que la gente pueda tener más paciencia y confiar.
-¿Por qué te cuesta tanto ganarte al hincha de Independiente?-No sé. Puede ser porque no tengo historia en el club. O por mi personalidad. Puede ser porque hago lo que siento. Tomo decisiones que no se comparten, pero lo hago convencido. ¡Claro que me gustaría que la gente me quiera más!