viernes, 23 de enero de 2015

Olé: Milito está presente


23-01-2015 OLE
Favio Verona Fverona@ole.com.ar

La construcción del nuevo centro de entrenamiento financiado por el Mariscal y Agüero sigue avanzando a pesar del divorcio con la CD. Gaby está al tanto de todo.

Aquella noche del 27 de noviembre, cuando River eliminó a Boca de la Sudamericana, Gabriel Milito se divorció de la dirigencia, pero no de Independiente. Hastiado por algunas decisiones de la CD que él consideró arbitrarias e injustas, se comunicó con Hugo Moyano y presentó su renuncia como técnico de la Reserva. La ruptura con los directivos parecía anunciar un inexorable alejamiento del club, aunque el lazo que lo une al Rojo trasciende los nombres propios y aún permanece intacto. Sólo hace falta pasar por el predio de Villa Domínico para comprobarlo. La construcción del centro de entrenamiento que el ex defensor presentó el 7 de noviembre avanza a un ritmo incesante. Y Milito se comunica a diario con el arquitecto, Leonel Barros, para estar al tanto del progreso de la obra que está llevando adelante junto a Sergio Agüero. Entre ambos desembolsaron dos millones de dólares y, si no surgen imponderables, la edificación se inauguraría en septiembre.
“Gaby nos pidió que sea similar al predio que la AFA posee en Ezeiza. El no va a reparar en gastos porque quiere que todo sea de primer nivel”, comentó Barros. La etapa más difícil ya quedó atrás. No fue sencillo montar los cimientos y las columnas contemplando que el suelo del predio está compuesto por relleno sanitario. El edificio tendrá dos plantas, cada una de 550 metros cuadrados, y desde hace 15 días comenzaron a levantarse las estructuras de la planta baja. El vestuario de los jugadores y el del técnico, el gimnasio de alto rendimiento, la utilería, la sala de hidromasajes, el consultorio de kinesiología, la sala de prensa y la lavandería ya están en construcción. En la segunda etapa de la obra se montará una tribuna para presenciar los entrenamientos y una confitería con vista al campo de juego. Las canchas y el vestuario que hoy utiliza el plantel de Primera quedarán a disposición de la Reserva.
“Con la imagen que hoy transmite el predio de Domínico es difícil explicarles a los jóvenes y a los jugadores que llegan al club dónde están jugando. Nunca pensé en detener la obra porque siento la necesidad de devolverle a Independiente algo de lo que me dio. Para mí va a ser un orgullo verla terminada. Nunca me voy a ir de Independiente”, había prometido Milito cuando aún mascullaba el dolor de una partida inducida por el destrato que recibió de una parte de la CD. Los hechos denuncian su compromiso con la institución y exhiben un sentido de pertenencia genuino, alejado del efectismo artificial y pueril. El avance de las obras delata que el Mariscal está presente. Por más que algunos se irriten cada vez que se acerca al club.