domingo, 24 de agosto de 2014

La Nacion: El DT sacó a Montenegro y a Gómez; se partió la estructura


El método Almirón confundió al equipo y encendió alarmas.
El DT sacó a Montenegro y a Gómez; se partió la estructura; el clásico acelera a los hinchas
Por Bruno Rizzo|"LA NACION".

En los pasillos del estadio Libertadores de América se habla del comandante. Aquellos que integran el círculo cercano aseguran que el técnico Javier Almirón aprendió de la firmeza de Ricardo La Volpe, quien lo dirigió en México, pero con el que terminó distanciado. Entrenador de fuerte carácter, con personalidad, no se ata a los nombres, no le tiembla el pulso si tiene que modificar la estructura, sentar en el banco de los suplentes o, directamente, no convocar a un jugador. Una señal de los golpes de timón que ejecuta con facilidad y que sorprenden se puede sintetizar en Montenegro, un referente que frente a Vélez sólo estuvo un tiempo en la cancha, o Droopy Gómez, que de titular con Estudiantes pasó a ser moneda de cambio, junto con Rolfi, en el entretiempo, en Avellaneda.
La situación con Montenegro es la que podría acarrearle mayor conflictividad en la relación con el grupo. El N° 23 es un referente y con él Almirón sostuvo dos extensas charlas, después de dejarlo fuera de la nómina de concentrados en el debut con Atlético de Rafaela. Aquella tarde, el equipo funcionó en ataque, aunque sufrió atrás. La diferencia 3-0 ocultó los desajustes, aunque el entrenador no tuvo inconvenientes en cambiar, en hacerle, a pesar de no estar totalmente convencido, un espacio a Montenegro. Algunas inconductas de Pisano le dieron ese lugar.
Anoche, Pizzini y Pisano -no le gustó nada ser reemplazado contra Atlético de Rafaela, ni bien comenzado el segundo tiempo. Pero, según se supo, a Almirón tampoco le cayó en gracia que el futbolista haya estado hasta tarde en un programa de TV y quellegara con demora a una práctica- reemplazaron al Rolfi y a Gómez. Y si bien los Rojos estaban abajo en el resultado, los retoques que impuso el entrenador sólo abrieron grietas, no produjeron resultados.
Tras las modificaciones, Independiente quedó partido, con un 4-2-4 que se redujo a un ida y vuelta, con la enorme diferencia de que Vélez tenía espacio, orden y juego para llegar al área con facilidad; Independiente, por su parte, lucía desconcertado, inconexo y con pocas fuerzas. El dibujo táctico no es novedoso, a él recurrió Almirón frente a Estudiantes, en La Plata. Aquel día, quien apenas jugó 35 minutos fue Iván Pérez, que ayer no estuvo entre los suplentes.
El sopapo fue estruendoso, tan grande como el que recibió, un día antes, Racing con Tigre. Justamente, el clásico de Avellaneda volverá a jugarse, después de un año, el próximo domingo. El hincha palpitó el partido con la Academia -entresemana viajará a Bahía Blanca, donde visitará a Olimpo- antes de empezar el juego. Los goles de Vélez modificaron el ánimo: hubo corridas y golpes en la popular, al costado de donde se ubica la barra brava, a la que no se le aplica el derecho de admisión.
Si Independiente imaginó que Vélez podría relanzarlo, se equivocó. Se marchó mareado el equipo, el público y también el técnico Almirón.

Pratto se quedó para hacer goles
Lucas Pratto protagonizó una de las novelas del mercado de pases -era pretendido por River-, pero sigue en Vélez y responde con fútbol, desequilibrio y goles. "Era importante ganar. Tenemos un trajín difícil contra Boca, Racing... equipos que pelean arriba.Con la salida de Zárate se nos fueron 14 goles, deberemos complementar esa cantidad entre los delanteros que estamos", señaló.
"LA NACIÓN"

Domingos, de 22 a 24 hs, INDEPENDENTE DE AMERICA se emite por AM 1070 Radio El Mundo.- Con Eduardo González, Jorge Rizzo y Gastón Bevilaqua